Compré Una Casona Tras 7 Años Ahorrando, Invité A Mi Familia Y Todos Fueron Al Hotel Falso De Mi...

Mi familia dejó veintidós sillas vacías en la inauguración de la casa que me costó siete años levantar. No fue tráfico. No fue un accidente. No fue que se les olvidó la hora. A las seis de la tarde, el patio de Casa Jacaranda seguía oliendo a pan recién calentado, a flores blancas y a madera vieja