Cuando el director le dio mi oficina a su asistente, renuncié en silencio… 214 correos urgentes...
DESTINO CRUELCuando el director le dio mi oficina a su asistente, empaqué mi caja sin decir una palabra y dejé de responder los correos de los proveedores. Tres días después, mi antigua bandeja de entrada tenía 214 mensajes sin leer. Todos marcados como "urgente"